Elaborado por Mag. Kevin Andrés Ruiz Chaves*
La obra de Patricia Alvarenga permitió hacer un recorrido a través del siglo XX, por algunos momentos claves de las movilizaciones sociales ocurridas en Costa Rica. El análisis respectivo inició a partir del entendimiento de las Juntas progresistas, que constituyó a organizaciones de carácter comunal que tuvo un impacto y capacidad de expansión que trascendió el ámbito local. Estas estructuras locales generaron en la población un empoderamiento que buscaba solventar problemáticas de las comunidades propias de los municipios, además de espacios de mediación para la colaboración estatal para obras como escuelas o gimnasios.
Sin embargo, su incidencia permitió vincularse a luchas sindicales tales como la huelga bananera de 1934 e incluso establecer en 1955 la Asociación Nacional de Juntas Progresistas y posteriormente la Federación de Juntas Progresistas. Por ello, estas estructuras organizativas posibilitaron una movilización a través de las organizaciones comunales, afín con una identidad compartida que buscó dar solución a problemas comunes. No obstante, a través de diferentes mecanismos estatales se fue dando un debilitamiento importante de las Juntas Progresistas por las Asociaciones de Desarrollo.
La articulación de las Juntas Progresistas permitió una expansión de los movimientos sociales, que como indicó la autora estos son heterogéneos y se articulan ante diferentes causas sociales y políticas, motivadas por un sentido de organización y contestación contra el Estado en algunos casos. La obra nos permite dar un recorrido por diferentes momentos de la historia de Costa Rica durante el siglo XX, sectores como las mujeres y su participación a través del Partido Vanguardia Popular, movilizaciones diversas en Cartago, protestas en contra del pago excesivo de servicios públicos y uno de los momentos más significativos de las movilizaciones sociales en el país como lo fue el Combo ICE que buscaba dar apertura al mercado de telecomunicaciones y que logró ser neutralizado gracias a la movilización ciudadana en apoyo a la causa.
Este último caso demostró la enorme capacidad que puede lograr la organización popular a través de la movilización que encontró en las calles una forma de levantar la voz ante su indignación. Por otra parte esta lucha permitió integrar a múltiples sectores de la sociedad bajo una causa común que pudo alterar en su momento el orden establecido polarizando a la sociedad. Por tanto la autora nos deja claro que a través de la historia estas organizaciones populares han estado siempre dispuestas a desafiar el orden, cuando sus condiciones de vida se pueden ver alteradas por medidas del Estado o empresas privadas.
Finalmente, considero que la obra de Patricia Alvarenga, nos permite hacer una reflexión en prospectiva sobre la necesidad en la sociedad de la organización ciudadana. Permite establecer interrogantes sobre problemáticas relacionadas con una ciudadanía pasiva y activa en contextos más recientes.
Esta obra nos permite preguntarnos sobre la capacidad de movilización que tuvo la sociedad costarricense respecto a escenarios como el Combo ICE, el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos en el año 2007 y que pareciera que en nuestros días se está lentamente debilitando. Por ello recomiendo esta obra como una memoria constante del poder y la capacidad que pueden tener las personas, cuando existe comunicación y se quiere luchar por alguna causa.
*Mag. Kevin Andrés Ruiz Chaves. Profesor de Estudios Sociales y Educación Cívica.
