No soy educador, pero me gusta leer. Ahora con tantos cambios, trato de explicar cómo de vivía desde 1950 en adelante...
Por Mag. Manuel Antonio Herrera Vigil*
Desde el Volcán Barú. 1286.
El Observador de la Historia.
En días pasados se dió a conocer un acuerdo institucional para garantizar comunicación Wi-Fi gratuita, a los excursionistas que lleguen a la cima del majestuoso Volcán Barú.
Entre las entidades involucradas en esta loable labor están el Sistema Estatal de Radio y Televisión, el Ministerio de Ambiente, la Autoridad de Turismo y el Sistema Nacional de Protección Civil.
Esta medida ayudará a impulsar el turismo interno y externo hacia el punto más alto del Istmo de Panamá, con sus 3,475 metros de altitud, donde uno de los atractivos que buscan los visitantes es estar allá, antes de amanecer, para poder contemplar ese espectáculo, donde lis primeros rayos de sol tiñen las nubes de dorado.
Luego de esta maravillosa experiencia, se pueden admirar las poblaciones de Boquete, Dolega, David, La Concepción, Volcán y Cerro Punta. Si es de noche, el escenario se ilumina con las luces públicas y los faros de los autos en las carreteras.
Si las condiciones climatológicas lo permiten, desde esa atalaya podrá mirar las costas en ambos litorales, bañadas por el Océano Atlántico y el Océano Pacífico.
La primera vez que tuve la oportunidad de subir al Volcán Barú, fue en la década de 1970, en compañía del arquitecto Benítez. Para ese tiempo, el Intel estaba iniciando la instalación de la torre para comunicaciones y el recinto para instalar equipos. Los trabajos los encabezaba un señor Baruco y su cuadrilla de obreros.
Recuerdo que para comunicarse utilizaban un teléfono que accionaban con una manivela. Lo pude usar para llamar a casa e informar que todo estaba bien.
Cuánto han cambiado las cosas, a medio siglo de distancia.
Artículo 1286. Desde el Volcán Barú.
Miércoles 3 de diciembre 2025.
David, Provincia de Chiriquí, República de Panamá.

