Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 


   A siete años de celebrar el bicentenario, vemos con suma preocupación como la construcción de un Estado soberano, independiente y fundado en los principios de la legalidad jurídica, comienza a ser “invadido”, ya no por la influencia de aquel colonialismo temprano que surge en Europa como producto del renacimiento y la modernidad; sino más bien, por los nuevos “fantasmas” que sin avisar, invaden, penetran y zarandean la tradicional vitalidad en que históricamente se ha sustentado el Estado Costarricense.

    Ante estas premisas, la efeméride de la historia patria debe llamar la atención de nuestro papel como actores sociales, principalmente sincerarnos para abandonar la terrible desidia y frivolidad con que vemos los problemas que se ciernen sobre la sociedad, comunidad e institución donde trabajamos. 

    Basta de mirar el 15 de setiembre solo como desfiles aparentes o fiestas chuscas plagadas de un conjunto de rituales sin sentido, irreales, fingidos muchas veces rayan entre lo fachoso y la ridiculización del ser costarricense.

    Asumamos esta efeméride como una constante histórica en nuestra realidad cotidiana, que nos ayude a enfrentar los retos que el devenir presenta. Mantengamos con valor y responsabilidad el compromiso ciudadano, tomando una actitud crítica como gestores de crítica y cambio ante los problemas nacionales. 

    Por consiguiente, al conmemorar los 193 años, el país se encuentra en una serie de nuevos dilemas cuyas repercusiones, tanto positivas como negativas, deben de generar una amplia discusión en la opinión pública, que requieren de la reflexión de cada uno de los sectores que integran la sociedad costarricense.

   No olvidemos, celebrar la independencia como una gesta que posibilitó  forjar la propia nacionalidad alrededor del Estado moderno, lo cual debe ser motivo para revitalizar los sagrados valores de la identidad y defenderla permanentemente de todo tipo de injerencia negativa que ponga en peligro la estabilidad de nuestro  país.

Por ello, que este 15 de setiembre no pase desapercibido en nuestros calendarios, ni tan poco que los valores e ideales expuestos se restrinjan a un día o mes; sino que formen parte de vida diaria.

Cátedra de Historia de la UNED