Una persona comprometida con el futuro de su comunidad
Por Yeimer Ramos Torres
El año de 1950 es un momento de reordenamiento en el planeta, recién había concluido la Segunda Guerra Mundial y el mundo, sin tomar respiro se aventura a un invierno de tensiones entre occidente y oriente, los grandes bloques capitalistas y comunistas enfilaban sus dientes nucleares y fabricaron la guerra en distintas partes del mundo. Corea sería el inicio de las hostilidades. Adicionalmente mundiales de fútbol volvían a ser el centro de la atención de millones de personas en un mundo que se ahoga entre la culpa y el marasmo de genocidios y bombas atómicas, recién lanzadas. Fue en este contexto en donde nacería un hombre que si bien no cambiaría “el mundo”, si cambiaria “los mundos” de cientos de jóvenes en un pueblo “arrescotado” a las laderas de la Cordillera de Tilaran, su nombre, Gerardo Ramos Soto. Ver artículo completo aquí.
